Dear White People: desbordando Sátira y Elegancia

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A pesar de estar inmersos en la segunda década del siglo XXI, el rechazo racial continua muy presente en la cultura Norteamérica por mucho presidente Obama que ocupe la Casa Blanca. Dear White People retoma el debate racial de la comunidad «afroamericana» con frescura, acidez y sin cortarse a la hora de usar tabúes y pensamientos en voz alta. Una opera prima que cuenta con personajes electrizantes y una puesta en escena tan original como personal.

Justin Simien es el director y guionista de esta película llamada a ser obra de culto dentro de su género, y eso que fue financiada mediante crowfunding. Sus armas comienzan en un poderoso guión repleto de diálogos tan directos como rápidos e ingeniosos, y terminan con una propuesta muy original para satirizar la hipocresía norteamericana. Inspirada en unas fiestas raciales realizadas en diversas universidades reales dónde los asistentes blancos se disfrazaban de negros, Simien decide pariodar tan insultante situación adaptándolo a una ficticia universidad que está siendo sacudida por los comentarios de una estudiante desde su programa radiofónico «Dear White People». Sam White, una joven mestiza es quién esta detrás de cada crítica mordaz emitida con saña, y rápidamente se convierte en un icono de los estudiantes negros más radicales aunque ella no termina de simpatizar con su causa. Lo bueno del guión de Dear White People es que no solo muerde a la comunidad de estudiantes blancos, sino también a la propia identidad de la comunidad negra, ya sea en su vertiente más radical como en su vertiente autoexcluyente. Todo ello empleando clichés y tópicos sin descaro, aunque el film también tiene un hueco para el drama o el uso de las nuevas tecnologías o canales de comunicación.

Un film muy completo que además cuenta con un reparto muy solido lleno de actores con mucha química y energía. Tyler James Williams, Tessa Thompson o Marque Richardson no son ningunos pesos pesados, pero sus personajes están llenas de vitalidad y gracia completando la obra de Simien. La película ademas cuenta con una fotografía asombrosa en tonos chocolate que llenan de elegancia los soberbios planos que ha disparado su director de fotografía Topher Osborn. La parte visual ha sido muy cuidada así como todo el estilismo y música empleada muy alejados de los tópicos del Hip-Hop al que estamos malacostumbrados.

Dear White People, que no ha llegado a estrenarse en nuestros cines, es un film muy recomendado para disfrutar de una sátira inteligente del mundo universitario y sus problemas raciales. El film divierte, entretiene y fascina a partes iguales. No es de extrañar que la película triunfara en festivales y premios como Sundance, los Independent Spirits o los Premios Gotham. Sin duda Dear White People es el nacimiento de un nuevo valor al que seguir de cerca: Justin Simien

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