Cine

Apuntes para un novato en un Festival de Cine

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Cuando nos planteamos ir a un festival de cine fuera de nuestro país (porque no hay nada más intrépido que salir de nuestra zona de confort y descubrir que hay otros países donde también se habla poco inglés) una de las primeras preguntas que nos acechan es a la hora de pedir la acreditación (¿debo mandar artículos en inglés?, ¿valdrá con un link a la página?, ¿Podremos ir dos personas acreditadas?, ¿cómo pedimos las entrevistas?). Si, este tipo de preguntas son las que se nos pasaron por la cabeza. Llamadnos inocentes, pero si. Sin embargo, no es la primera vez que asistimos a un festival de cine fuera de nuestra tierra y la experiencia tan positiva que tuvimos como público nos ha embarcado a querer descubrir más ciudades y más cine internacional que raramente llegará a España. Además de poder ver títulos que ya habían pasado por Sundance, Berlín y Cannes con grandes elogios y que en Karlovy Vary recogen en la sección Horizontes.

Karlovy vary

Vamos a empezar poniéndoos en situación: Karlovy Vary es una pequeña localidad de República checa, famosa por sus balnearios, y situada al oeste de Praga, bastante cerquita de Alemania, de hecho, y rodeada por montañas (más bien, calles empedradas y casas altísimas construidas entre montañas que la hacen un poco más friolera que la capital). El paisaje no tiene desperdicio, y más desde una de las torres en las montañas donde se ve la extensión del pueblo, pero a lo que vamos: El Hotel Thermal, como no podía ser menos, es uno de los muchos hoteles-spa que hay en (y masifican) Karlovy Vary, haciendo que se llenen las calles de turistas en grupo con sus tazas especiales para beber de las aguas termales que hay repartidas por el paseo central. En la primera semana de julio se juntan los turistas ávidos que recorren el pueblecito siguiendo al guía, los checos asistentes al festival, que vienen desde todas partes del país y los cinéfilos internacionales (aquí entramos nosotros) que acuden a descubrir una ciudad y nuevo cine.

Nos concedieron una acreditación, que se la llevó mi compañero, así que considerando los precios (aproximadamente un euro equivale a 27 coronas checas) de las entradas (no más de 3 o 4 euros) y de los abonos para todo el festival (40€), decidí coger un Festival Pass que te da acceso a todas las sesiones, a todos los cines e incluye charlas y conferencias. Contenta con ello, me informan al comprarlo que aunque tenga el abono debo sacar entradas en las taquillas. Primera sorpresa. Le pregunto al vendedor la hora a la que abren y me dice que a las 8, pero que hay gente haciendo cola desde las 5. ¿Las 5 de la mañana? (Con cara de no entender nada), Yes. Resulta que todo el mundo tiene el pase del festival, o el que te incluye todos los días o solo para 2 días o 5 días, así que, sí, amigos, aquí una no se lo creyó y el primer día me levanté a las 7 y cuarto para llegar ahí a las 8 menos 10 y flipar con la cola que había de gente con todo tipo de Festival pass esperando a sacar entradas. Alucinada. Claro está que tuve que esperar hora y media a llegar a la taquilla y ver qué quedaba. Sin duda, fue un error de novata, los demás días a las 6.45 de la mañana estaba plantada en una de las colas. El tema entradas da mucho de si porque no solo hay que hacer cola para sacar entrada sino que las entradas que se sacan son para el día siguiente. Si, si, habéis leído bien, te levantas pronto, muy pronto, con frío (a esas horas estábamos a 8 graditos y en la sombra, claro) para sacar entradas para el día siguiente. Pero no es tan bonito, tiene una limitación de 3 entradas por día. Conclusión: Organízate bien por si falla una para que puedas ver otra.

Eso si, hay varios puntos a favor, no todo es pesimismo desde el primer momento. Quieren poner las cosas fáciles y tienen muchas taquillas. No la oficial y otras dos o tres, no, ni más ni menos que 26 taquillas repartidas por todo el pueblo. Por eso os podéis imaginar lo complicado que es el sistema de recogida de entradas por las mañanas. Además, no será raro ver gente en la cola esperando con tres o cuatro festival pass, porque pueden sacar para tres personas más, o ver como los dos amigos de delante terminan siendo 6 personas que se van incorporando según llegan las deseadas 8 de la mañana. Después de todo, llegas a taquilla, con suerte son las 8.20 de la mañana, has ido mirando las pantallas y todavía quedan entradas para las tres pelis que quieres, bien, entras y vas al vendedor. Le das tu pase rápidamente y le empiezas a decir el código de la película y…problema! Exacto! No te entiende. Lo normal es que las personas que trabajan en un festival internacional tengan unas nociones ni que sean básicas de inglés, o podemos pensar que al menos en las taquillas sí hablen inglés, pues ahí es otra de las veces que te das de bruces contra lo que crees saber y lo que hay. Varias veces me pasó y en una de ellas tuvo que venir más personal a ayudar porque (esa es otra) no podían dar entradas para una sesión porque no tenían la copia física! Tenéis que ver mi cara al escuchar la chica cuando me decía que no sabía si iban a echar la peli porque no había llegado aún. Como podéis imaginar después del primer día ya escarmientas, pero ya a finales de festival, estas cosas hacen gracia y todo. Que se le va a hacer.

Otro aspecto muy positivo del Pase del festival (completo o para varios días) es que tienes opción a entradas de última hora y de último minuto, que son dos conceptos distintos. Las entradas de última hora se entregan una hora antes del pase de la película, puntual, y si es de una de las sesiones fuertes ocurre algo insólito: acudes a la taquilla con un poco más de una hora de antelación e inocentemente te diriges a una taquilla para saber si ya pueden darte tu deseada entrada cuando el vendedor te dice que aún no pero que igualmente está “enseñando” a otra persona que está esperando ahí. Si, lo has entendido bien, pero por si acaso vuelves a preguntar en otra taquilla no vaya a ser que tu inglés no sea suficiente. Lo que hacen es que bastante más rato antes de una hora de anticipación, la gente empieza a merodear las taquillas para situarse en una libre y esperarse a que se abra la venta y el vendedor pueda darte una de las pocas entradas disponibles. En ese momento es cuando recuerdas que hay veintitantas taquillas y que es el último pase de la peli dentro del festival. Bien, Ainhoa, esto te pasa por no levantarte a las 5 para ir a hacer cola.

Mucho mejor son las entradas de última hora. Al acercarte a una sesión con tu entrada encontrarás que hay dos colas y es que una de ellas, con gente sentada en el suelo probablemente y con una actitud mucho más relajada, es la de las personas con el Pase del festival que no han conseguido ninguna entrada después de todo el periplo y que cinco minutos ANTES que empiece la película entrarán como una horda descontrolada buscando sitio libre. Si, esto es lo mejor y más anecdótico que tiene Karlovy Vary: 5 minutos antes que empiece la peli, da igual si tienes entrada y llegas a menos 2 (tendrás que entrar junto a ellos), dejan entrar a toda la gente que está esperando pacientemente fuera hasta que se han llenado las butacas. Curioso, mucho. Pero es un salvavidas enooorme para mi. 🙂 Porque ésta es otra: aunque consigas entrada por la mañana haciendo cola en la taquilla, los asientos son numerados en el caso del thermal pero no te dan a elegir. Esto hace que por ejemplo mucha gente con entrada se espere al borde del patio de butacas para poder ocupar otro sitio. Dato más curioso aún: a menos 10 ponen una melodía con un mensaje que advierte sobre esto, y a menos 5 vuelve a sonar la musiquilla que indica que ya se pueden ocupar los asientos libres mientras abren para que entre la gente de último minuto. Aún y la gran variedad de pases que programa, os aseguro que la mayoría están llenos.

Karlovy vary Esperar asiento

Ah, y que el cine se llena pero estás en Drahomira o el Lászo y es cuestión de vida o muerte entrar…no hay problema, siempre te puedes sentar en el suelo. Si, a pie de micro mientras el equipo presenta la peli y dejándote el cuello para ver la pantalla. Toda una experiencia, os lo aseguro. Y eso que estamos en un festival que celebra su 51 edición!! Eso si, y para ir cerrando estás batallitas festivaleras, es mucho más que un festival de cine: es un festival que engloba todo el pueblo y que lo celebran todos porque el punto central que es el Hotel Thermal está lleno de puestos de comida y de barras de bares improvisados que se llenan de música electrónica y dance hasta altas horas de la mañana. La verdad es que es un ambiente muy festivalero en todos los sentidos. Tampoco ha sido raro ver como la gente ha entrado al cine con botellas de vino, cerveza o varios, a excepción del Thermal, claro. Sin duda es uno de los festivales donde te puedes sentir como en casa y al que repetiríamos asistencia ya que la programación es muy tentadora.

  • Mención especial: El acomodador y el pianista que ameniza la espera en el Thermal.
  • Apunte imprescindible: En algunos sitios se puede pagar en euros (como en los baños que aunque estén dentro de los restaurantes hay que pagar), pero no lo hagáis! Es infinitamente mejor pagar en coronas checas porque en euros redondean a la alza ya que solo cogen monedas de 50 cent, 1 y 2 euros.

Karlovy vary Sentarse suelo

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