Cine

Qué hemos visto y cómo se vive el primer fin de semana en el Festival de Sitges, 50 aniversario.

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Ir a un festival de cine te provoca normalmente unas expectativas altas en cuanto a encontrarte con famosos por las calles de la ciudad en cuestión, actores venidos de todo el mundo o nacionales, directores noveles que presentan su ópera prima y clásicos del cine que se pasean rodeados de grupitos de gente esperando hacerse una foto o conseguir un autógrafo. Si eres de los que cuando lees sobre los festivales coincides en todo lo enumerado pero no has ido nunca a uno y no sabes cuánto de verdad hay…tranquilo, en Sitges es así.

Vamos a dedicar una serie de posts a contaros lo que sucede más allá de las salas de cine. Vamos a hablaros de cine, porque a ver, hemos venido a ver pelis y muchas, de las colas para entrar, de cómo moverte, cuándo y qué comer, en fin… que os contaremos cómo moveros por el mejor festival de cine fantástico y terror y que además está ubicado en Cataluña. Todo un honor, eh. Seguro que te estás arrepintiendo de no haberlo pisado nunca 😉

El Festival: En una pequeña población de la costa catalana, cada año a principios de octubre (apuntad para el año que viene) se reúne en Sitges miles de personas venidas de todo el mundo para degustar con orgullo decenas de pelis de terror. Porque es verdad: es magia poder encontrar pases de pelis casi las 24h del día durante 10 días seguidos. Y no porque programen tropecientos pases de cada película, no, porque muchas solo se pueden ver un día. Sino porque en la programación puedes encontrar más de 200 películas repartidas en 5 salas. No te agobies, antes de nada, empezaremos por el principio. Para nosotros es un festival de referencia no solo porque puedes ver en primicia algunas de las películas que llegarán a salas comerciales en unos meses, lo mejor de todo es entrar en una película y salir habiendo descubierto una joya del género. Así que uno de los elementos por los que brilla el festival es que te brinda la oportunidad de ver películas que no podrías ver de otra manera. Muchas de ellas son óperas primas de directores internacionales que difícilmente van a encontrar una distribuidora internacional que confíe en ellos y les mueva la película por varios países.

Tip 1: No te preocupes por ver esa película de la que todo el mundo habla porque hay mucho por ver y por descubrir. Esto es lo que nos ha pasado, por ejemplo, con Hounds of love, dirigida por Ben Young. Un drama familiar con secuestro, tortura y violencia con especial tratamiento de las emociones y la familia. Slow motions que a veces son planos subjetivos de los agresores y de gran belleza y perversión. La película tiene un claro mensaje en lo que se refiere a las víctimas de secuestros y maltratos psicológicos. Mensajes muy duros y cargados de personalidad con un tratamiento cercano y claro.

Que hemos visto: Otra idea es que en un festival de cine fantástico y de terror SOLO hay películas que hablan de otros mundos y se inundan en sangre. Nada más lejos de la realidad. En Sitges hay muchas categorías, entre ellas encontramos Noves Visions One y Plus con films que nos pueden llegar a sorprender muy gratamente por su alto contenido emocional, comprometido con la sociedad y si, sangre o violencia. Este primer fin de semana hemos podido ver, a parte de Hounds of love que está dentro de esta sección, M.F.A de Natalia Leite que trata directamente el tema de las violaciones entre estudiantes de una universidad. Cómo las mismas víctimas buscan ser demasiado políticamente correctas o se resignan a pasar página y cómo encarar la venganza coloca al espectador en un punto de vista marcado por la rabia hacia la ocultación que existe por parte de las instituciones. Otra película que nos ha calado muy hondo ha sido Marjorie Prime, de Michael Almereyda, sobre la muerte de los seres más queridos y cómo afrontarlo gracia a la creación de hologramas con los que hay que ir conversando para que acaben siendo como era la persona a la que representan. Macabra pero a la vez tierna, triste pero increíblemente absorbente, mediante diálogos extensos, llenos de sentimientos que los protagonistas se han forzado a ocultar nos atrapa en el arte de las elipsis y de sobreentender lo que va sucediendo. Una pieza muy curiosa sobre los recuerdos y cómo vivimos con ellos.

Tip 2: Por muy lenta que te parezca una película, aguanta, lo que hay que descubrir va más allá de lo que vemos en pantalla y está impreso en el montaje, los sonidos, la música y los tiempos. Aprende a analizarla como te pide.

Más películas: No olvidamos la sección oficial, 34 películas que abordan muchos estilos y técnicas y lo primero que miramos cuando asistimos a un festival de cine. Hemos visto dentro de ella Mayhem, de Joe Lynch, y si, es la típica bizarrada con muertes sangrientas, locura y desenfreno social dentro de una empresa mercada por su orden jerárquico vertical. El problema? Un virus que hace que las personas saquen toda la represión que llevan dentro. Si lleváis esto a una sociedad como en la que vivimos marcada por este estilo de vida…identificación total en ella. Y muy distinta, A Ghost Story, de David Lowery. Un cuento sobre la vida, la historia de los lugares y los recuerdos, contada en varios actos y con Casey Affleck como C, el fantasma (con sábana incluida) que consigue mantenernos inquietos durante la hora y media que dura la película. Con planos de larga duración, casi al extremo de desquiciar al espectador, Lowery mueve la cámara como otro fantasma más que habita junto a Affleck. Recrea los recuerdos de una vida marcada por un lugar, un ensayo sobre la existencia humana con diálogos que nos sobrepasan y nos ubican dentro la pequeñez del universo en el que vivimos.

Tip 3: El fantástico es replantearse la realidad existente, así que entra en una sala de cine esperando ver CUALQUIER forma de representación para explicar esto. La película no termina cuando las luces se encienden, la película no termina, perdura en nuestra memoria mientras la pensamos, la recordamos e incluso la modificamos en el recuerdo. Vas a vivirlo y querrás compartirlo, así que nada mejor que pedir un vino y comentarlo.

Hemos comido bocatas de camino entre una película y otra, Quesadillas delante del mar en un espacio de tiempo mínimamente digno, bocatas en colas para entrar al cine, bocatas dentro del cine y agua. Y café, pero eso ya son otras historias. Este año hay una novedad, y que han colocado lo que se llaman Foodtrucks (camionetas donde se “cocina”) a dos minutos del Auditori del Melià, la sala principal donde podréis ver las alfombras rojas y a los famosos. Así que no dudéis en andar entre las casitas y acercaros a este espacio que esperamos mejor en la próxima edición.

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