Atlántida Film Fest: StandBy for Tape Back-Up

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Comenzamos oficialmente la quinta edición del Festival de Cine OnLine Atlántida Film Fest con uno de los films más experimentales de su programación. StandBy for Tape Back-Up es un inmersión a la mente del poeta irlandés Ross Sutherland ahora reconvertido en director de cine con esta extraña pieza que ya ha levantado ampollas en los canales de conversación del festival. Os la comentamos:

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El contexto y objeto del film tiene lugar cuándo Ross Sutherland reencuentra en su apartamento una vieja cinta dónde su abuelo, ahora fallecido, grababa todo tipo de cosas que veía en televisión. Para el autor, reencontrarse con esa cinta era en cierto modo un reencuentro con su infancia. Una inesperada máquina del tiempo que le llevará a reflexionar sobre varios conceptos y evoluciones de su vida. Nosotros seremos sus inesperados oyentes que sin saberlo asistimos a una proyección de esta cinta audiocomentada por Sutherland. Un experimento de improvisación literaria con estética VHS que navegará con extrema libertad por cortes de video que recogen escenas de los Cazafantasmas, Tiburón, el videoclip de Thriller o el mismísimo Principe de Bel-Air. Sutherland maneja a su antojo la cinta de vhs rebobinando o poniendo en slow motion diversas escenas mientras reflexiona sobre los recuerdos que estas le provocan en él. Es el uso del loop  sobre la cinta lo que lleva a Sutherland a desconectar del contenido y mostrar un discurso mucho más libre, abstracto y hasta irrelevante. No queremos desprestigiar el discurso al que asistimos en Stand By for Tape Back-Up, ya que Sutherland tiene momentos de gran lucidez en el film, como ese intenso comienzo con el Mago de Oz mientras suena The Dark Side of the Moon de Pink Floyd creando ese factoide llamado The Dark Side of the Rainbow. Sutherland utiliza este comienzo para hablarnos de las casualidades imposibles de la vida con gran fascinación y sentimiento. Un discurso de alto nivel que no logra mantener durante todo el film, aunque siguen habiendo destellos. Más discutibles son los momentos en los que Ross decide emplear el uso de rap y rimas para reflexionar hasta el infinito sobre el sentido de El Principe de Bel Air preguntándose si toda la serie no fue un sueño y si Will Smith no murió en aquella cancha de basket que se ve canción. También otra improvisación de rimas y rap sobre un anuncio de un banco que deja al autor sin aliento para dejar su marca sobre el sistema laboral. Pero el film cuenta con etapas bastante pesadas, extremadamente personales y cuestionables. Cómo abusar del loop y la repetición hasta resultar aburrido. También cuestionable considerar Stand By for Tape Back-Up cómo una película en sí. Este experimento literario-audiovisual parece más cercano al género de la performance que al cinematográfico, tanto que el film para nosotros tendría más valor en directo que en una proyección sin el autor presente. Nos resulta difícil por tanto valorar este proyecto como una película en sí, dado su carácter tan único, personal e inmersivo, y que siendo sinceros no deja de ser un video audiocomentado. Valoramos por supuesto la enorme energía que su autor deja en este proyecto desvelando capas de su ser y usando esta vieja cinta para hacer las paces con su pasado y con la perdida de su abuelo.

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