Cine

Jornada de Contrastes en Sitges

Crónica Sitges 50 Día 6

0

Sexto día en el Festival de Sitges y nueva crónica de la jornada del 10 de Octubre. Una vez sobrepasado el ecuador y ya casi a mitad de la semana, notamos una bajada de asistentes y también de apuestas por títulos potentes. Aprovechamos el día para buscar propuestas de títulos alternativos de la programación de Sitges.

¿QUÉ HEMOS VISTO HOY?

Comenzamos el día con Les Affamés, drama canadiense de temática zombie dirigida por Robin Aubert. Un film con voz coral que retrata el Apocalipsis zombie desde una zona rural de Canada. Tanto el paisaje frondoso como el tempo pausado de la narración conforman un film poco habitual del género zombie dónde destaca la apuesta por la atmósfera. También curioso resultó Tehran Taboo de Ali Soozandeh. Un film de animación rotoscopiada que también emplea la voz coral para realizar un duro retrato sobre la juventud de Teherán. Las propuestas arriesgadas continuaron con Animals de Greg Zglinski. El alumno de Kieslowski busca descolocar al espectador a raíz del atropello de una oveja que genera una serie de extraños acotecimientos en la vida de una pareja. Menos compleja resultó The Maus de Yayo Herrero, que a pesar de presentar una propuesta arriesgada, el film se estrella estrepitosamente en la resolución de sus intenciones. The Maus pretende ser una alegoría sobre el papel de Europa en la guerra de Bosnia, personificado en una pareja perdida en un bosque que se encuentra a dos peligrosos individuos de origen Serbio. Con un guión de dudosos giros y una trama que agoniza en su último tercio, la película de Yayo Herrero se convierte en uno de los peores films vistos hasta ahora en la sección oficial. Con Sweet Virginia nos adentramos en los terrenos más convencionales del thriller, con un film con buenos actores y buena atmósfera. Sin embargo la película de Jamie M. Dagg no sorprende ni emociona, dejando una sensación muy fría tras su visionado. No pasa lo mismo con The Erlprince, film polaco que se adentra en la mente de un joven genio durante los que son para él los últimos 12 días antes del fin del mundo. Con una apuesta brillante por lo visual y lo poético, la película brilla en gran medida gracias a la relación tóxica que vive el protagonista con su madre; una mujer aún muy joven cuya vida es un autentico desastre. The Erlprince fue posiblemente la sorpresa más agradable del día. Un buen sabor de boca que no sirvió para compensar el que nos dejó Black Hollow Cage. La película de Sadrac Gonzalez Perellón, que a pesar de tener una producción más que decente, resultó todo un desastre en cuanto a intenciones y contenido. El film volvió a repetir las sensaciones vividas en el Auditori del Melia por la mañana en The Maus, y el público asistente acabó quemado en el último tercio de su metraje. Terminamos la jornada con La Villana, película coreana que fue una sensación en la pasada edición de Cannes aunque la película se presentó fuera de concurso. Su escena inicial, al más puro estilo Hardcore Henry, resulta toda una declaración de intenciones. Estamos ante un film que buscará dejarnos perplejos en todas sus escenas de acción. Sin embargo La Villana adolece de ritmo en sus partes dramáticas, dejando la película totalmente polarizada, pasando de la acción más extrema al ritmo narrativo más desahogado. El exceso de virtud en sus escenas de acción, combinando zooms digitales con movimientos imposibles de cámara, resulta también en ocasiones desorientante. Algo bastante inaudito en el cine de acción coreano dónde estamos mal acostumbrados a tener la acción perfectamente coreografiada. Aún así, la adrenalina de sus escenas y la valentía de estas, resulto el broche final perfecto para una jornada con muchos contrastes.

AMBIENTE

Con la jornada marcada por la situación política del día, asistimos a un Sitges con bastante menos público que los últimos días. Dentro de la presencia de personalidades en el festival destacamos la presencia de Luke Shanahan, director de Rabbit, película que nos dejó muy buenas impresiones el pasado Lunes. Para presentar Black Hollow Cage estuvo presente su reparto y su director Sadrac Gonzalez Parellón, al que casi fue imposible separar del micrófono del auditorio. Dentro del marco del festival, ayer también se entregó el premio minotauro a Pablo Tébar y su novela Nieve en Marte. El premio minotauro galardona a la mejor novela inédita de ciencia ficción, terror o fantasía.

LO MEJOR DEL DÍA
-Los movimientos imposibles de cámara de La Villana que apuestan por nuevas maneras de narrar el cine de acción.
-El tóxico duo que forman madre e hijo en The Erlprince.
LO PEOR DEL DÍA
-Que la promesa que fue el cortometraje Safari de Yayo Herrero no se haya cumplido con The Maus.
-El desastre que supone Black Hollow Cage culmine una mala jornada para el fantástico nacional.

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.